La dignidad del exilio

La dignidad del exilio

Hay personas que tienen un don. Este es el caso. Aunque se viva en el exilio y no tengas nada, la dignidad no se pierde. Nos recibió como lo que era, el jefe del campamento. Estaba enfermo. Sus ojos lloraban. No se si era por su conjuntivitis crónica o por la tristeza...